Tener unas vitrinas bien vistosas y repletas de oferta dulce y salada es clave para fidelizar a los clientes y que se lleven la mejor impresión de nuestros establecimientos. Pero esto puede llegar a ser un arma de doble filo; contar cada día con una amplia oferta puede presentar un problema si no la logramos vender: un aumento del coste y la generación de una gran cantidad de desperdicio al que no sabemos cómo podemos dar salida.

En este artículo te contamos cómo puedes dar una segunda vida a esta bollería del día anterior, que puede quedar seca o que ha perdido vistosidad para nuestros clientes.

RECETAS PARA TODOS LOS GUSTOS

La primera opción que te presentamos es utilizar la bollería que te ha quedado del día anterior para hacer un pudding clásico: huevos, leche, croissants que te queden de ayer, azúcar y aromatízalo o bien con canela o con vainilla. Un buen baño María y podrás ofrecer un riquísimo postre a tus clientes, obteniendo beneficio de un producto que, de no ser así, sería un desperdicio de materia prima y dinero.

Vamos a por la segunda opción. El delicioso mundo de los planchados dulce-salados. Abre las pastas hojaldradas del día anterior y rellénalas con un buen jamón, queso o una buena combinación, unta la plancha con un poco de buena mantequilla y tuéstalo hasta que quede bien crujiente… ¡te los van a quitar de las manos!

¿Has pensado alguna vez que esa bollería tan esponjosa y que hace las delicias de tus clientes, se puede convertir en un crujiente divertido y riquísimo para decorar tus postres? Es muy fácil: desmenúzala toda, ponla encima de una plancha y hornéala a unos 150º hasta que quede bien seca y crujiente. La podrás utilizar para hacer un efecto “tierra” en los postres más variados, añadiendo así una nueva textura a tu propuesta.

Y no nos olvidemos de los deliciosos brioches, con esa textura tan aireada y ese aroma a mantequilla que nos atrapa a todos y a todas. Pero tienen un problema, se secan muy rápido y ya no nos gustan. No pasa nada, conviértelos en unas riquísimas torrijas acompañadas de una bola de helado. ¿Torrija y brioche?… ¡nada puede salir mal!

EL INGREDIENTE SECRETO

Vamos a por la opción más arriesgada, pero no por eso una de las más espectaculares. Utiliza los restos de croissants del día anterior para desmenuzarla y añadirla a tu preparado de tortilla de patatas. Una combinación sorprendente por la combinación de dulce y salado en una tortilla de patatas, pero que está deliciosa.

LA TARTA DE ENSUEÑO

Y vamos a por el último consejo del día. ¿conoces un postre riquísimo llamado Apple crumble? Es un pastel de origen británico surgido en la 2ª Guerra Mundial. Se trata de una tarta con una base de manzana caramelizada y una mezcla de harina, harina de almendra, azúcar y mantequilla, que seguidamente se mete en el horno formando una costra riquísima por encima de la manzana.

Pues ¿sabías que puedes conseguir esta costra sustituyendo la harina blanca por restos de bollería seca bien desmenuzada? Esto le aportará un sabor delicioso a esta capa crujiente que va por encima de las manzanas caramelizadas.

Prueba todas estas opciones y verás cómo tus clientes no van a querer irse de tu local.

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