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En la mayoría de las cafeterías españolas se sirven café torrefacto, que se diferencia del natural por el proceso del tueste. Pero, ¿sabes realmente la diferencia entre el café de tueste natural o el café torrefacto? En el artículo de hoy, te despejamos esta duda, para que puedas ofrecer a tus clientes una experiencia cafetera de calidad.

Características del café torrefacto

El café torrefacto se diferencia del natural por su proceso de tueste. El método torrefacto consiste en tostar los granos con azúcar robusta. Durante el proceso, el azúcar se carameliza hasta quemarse. El caramelo forma una película que envuelve el grano del café protegiéndolo de la humedad, y esto es lo que permite que el café se conserve mucho mejor en el tiempo.

Esta variedad de café puede llevar hasta un 15% de azúcar. Los granos de este café se diferencian de los naturales por su color oscuro, casi negro y brillante. También por su tacto, bastante pegajoso debido al azúcar. Además, si lo emerges en agua, verás como ésta se torna negra. Su sabor también es muy característico, se trata de un café intenso y con cierto amargor producido por el azúcar. 

Cuando el azúcar es sometido a altas temperaturas, su sabor inicial es dulce y luego se transforma en un sabor amargo. Esto se debe a que el calor destruye la estructura del azúcar original durante el proceso de calentamiento y, como resultado, se vuelve menos dulce. Como en el método torrefacto el café se tuesta con el azúcar, sucede lo mismo con su textura y su sabor.

Origen del café torrefacto

El café torrefacto tiene su origen en unas zonas mineras de América Latina. Los mineros que trabajan durante meses en las minas, sin poder volver a su hogar, necesitaban llevar provisiones de café que se conservaran bien. Para ello, tostaban el café con azúcar, ya que habían comprobado que de esta manera se conservaba mejor. 

El nombre de café torrefacto, sin embargo, tiene origen español. A finales del siglo XIX, el inventor extremeño José Gómez Tejedor viajó a varios países de Latinoamérica, donde pudo aprender de los mineros este proceso de elaboración. A su llegada a España, inventó una máquina capaz de procesar el tueste del café de dicha manera (sometiéndose al tratamiento térmico de torrefacción) y obtuvo la patente durante 20 años. Así, su tostadora y distribuidora La Estrella, fue la encargada de introducir y distribuir el café torrefacto por España y el resto de Europa durante años.

No obstante, no fue hasta después de la Guerra Civil Española cuando su consumo se extendió por todo el país, debido a la escasez de alimentos. El café torrefacto resultaba más económico, ya que utilizaban menos cantidad de café natural y se compensaba con azúcar.

En la actualidad, España es uno de los pocos países del mundo que lo sigue consumiendo de manera habitual. En las tiendas y supermercados españoles nos podemos encontrar con tres tipos de cafés; el café natural, de grano de café de tueste natural, el café torrefacto, de granos de cafés tostados con azúcar, y el café mezcla, que se trata de una mezcla de granos de cafés naturales y granos de café torrefacto a partes iguales.

Por qué decantarse por el café natural

Los conocedores y amantes del café se decantan por el café natural. Su único ingrediente son los granos de café recolectados y tostados, y es por esto que al beberlo puedes apreciar los matices de café, de aroma más suave y un sabor menos amargo que el del café torrefacto. Además, al ser un café agradable al paladar, no se necesita azúcar o edulcorantes para acompañarlo. En cambio, el café torrefacto cambia el sabor del café natural, volviéndolo más amargo y desprovisto de matices, y eso ocasiona que lo tomemos con más azúcar de lo recomendable.

En ese sentido, se puede observar que en la hostelería también se están decantando por cafés más naturales, como el café tipo arábica, que se está introduciendo progresivamente. Algo que puede es posible al existir formas de conservación del café natural más avanzadas. Las mejoras en las técnicas de envasado nos permiten guardar el café y otros alimentos por más tiempo. Por otro lado, el café es actualmente una bebida accesible a todos los bolsillos, y la gente apuesta más por la calidad del café, que por el precio. Así que para los hosteleros es mejor ofrecer un café natural con granos de calidad que una mezcla que salga más económica.

En España, la tradición de tomar café torrefacto está muy arraigada, pero al mismo tiempo, cada vez hay más amantes del café que se informan y quieren probar distintas variedades. Además del café natural, también se ha introducido el café 100% arábica, de sabores muy naturales y sabrosos.

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