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Información relevante

Categoría: Bar, cafetería, restaurante

Tipo de plato: Dulce, postre

Estilo: Cafetería

Momento de consumo: Desayuno, almuerzo, cena

Tiempo: 1 hora

Dificultad: Media

Comensales: 1

Ingredientes

Elaboración

  1. Lo primero que harás será verter los 900 mililitros de leche en la cacerola mediana de fondo grueso.

  2. Calienta la leche a fuego medio y agítala con frecuencia utilizando el batidor de varillas. Llévala a ebullición sin que llegue a hervir (¡es muy importante que no llegue a hervir!). Justo antes de que comiencen a formarse las burbujitas, baja el fuego a fuego medio-bajo.

  3. Con fuego medio-bajo, continúa removiendo con frecuencia la leche durante 25 minutos. Utiliza tanto el batidor de varillas como la espátula de goma: el batidor deshará las capas de nata que se puedan crear y la espátula evitará que la leche se solidifique en el fondo de la cacerola.

  4. Poco a poco comprobarás que la leche ha ido modificando su textura y ha ganado consistencia. Tras estos primeros 25 minutos, para conseguir el volumen esperado (esos 350 miligramos que equivaldrían al contenido de un envase o lata) necesitarás entre 20 o 40 minutos más, dependiendo de la potencia de tu hornillo. ¡Mantente vigilante!

  5. Filtra la leche utilizando un colador resistente al calor (para evitar de nuevo esa nata superficial) y deja reposar la leche evaporada en un recipiente. Enfríala a temperatura ambiente y, después, cúbrela y almacénala en la nevera hasta su uso.

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